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Importancia de la psicomotricidad en la etapa pre escolar

Por: orca330 | Publicado: 08/02/2011 02:48 |

 

En la etapa preescolar (Jardín-nivel Inicial) el niño experimenta los momentos, tal vez,  más importantes, los  más cruciales de su vida, de su  desarrollo integral, y marcará su futura etapa como adulto.

En esta etapa, el niño preescolar, se encuentra en una edad en la que sus sentidos, tanto externos, vista, audición, tacto, olfato, gusto, como internos, es decir los que se activan sin relación directa con otros objetos, -el sentido cinestésico, por ejemplo-, se ven estimulados constantemente y son capaces de ejercer acciones principales, pues juntos se encuentran en plena fase de maduración; entonces, muchas de las destrezas y habilidades  importantes que llega a adquirir el ser humano se desarrollan en esta maravillosa etapa de su vida.


Durante los cinco primeros años de su vida y formación, el niño requiere la manipulación dirigida de objetos para desarrollar su motricidad, estimular el desarrollo de su pensamiento y el aprendizaje sucesivo de habilidades más complejas como la lectoescritura.

Estas pequeñas tareas como rasgar, cortar, pintar, colorear o enhebrar se relacionan directamente con la capacidad del infante de coordinar su visión con los movimientos de manos y dedos y aunque se vean simples y sin mayor importancia, son fundamentales para su desarrollo motriz y su futuro en la lectoescritura y en otras áreas académicas.

Estos movimientos controlados y deliberados que requieren mucha precisión, conocidos como de "motricidad fina", desempeñan un rol protagónico en el posterior aprendizaje de la habilidad manuscrita.

Estas tareas, o actividades de coordinación viso-motriz, tienen como característica fundamental la introducción de un "objeto", llámese lápiz o papel, dentro de un marco de manipulación y utilización.

El objetivo principal es la adquisición del control sobre los movimientos y el consecuente dominio de sí mismo por parte del niño, en relación con los objetos sobre los que actúa y el espacio donde tiene lugar la actividad.

De la misma manera, estos ejercicios suponen la representación mental de la acción, antes de realizarla, por lo que se pueden definir como una sucesión ordenada funcional y precisa de movimientos ojo-mano, que implican un adecuado funcionamiento de los órganos visuales y una actividad reguladora del sistema nervioso central, para que se produzca la respuesta adecuada, en este caso las grafías del niño.

Para el niño, el objeto es siempre algo atractivo y siente mucha curiosidad por conocerlo, sobre todo al principio; al dejar que el niño se familiarice con el objeto, y al tener el objeto la capacidad de retener la atención del pequeño, por medio de: condiciones ergonómicas, colores que llamen su atención y de formas amigables que le sirvan de estructura hacen que la tarea del maestro sea cada vez más precisa y exitosa en la búsqueda entre el mundo gestual del infante y el mundo del lenguaje articulado.

Lo que conocemos como “percepción” se encuentra en la base de todo éste aprendizaje y los logros del niño, por medio de la cual cada individuo da significado a la información que recibe a través de los sentidos, en este caso muy especialmente a través del desarrollo de la motricidad fina del tacto. Cada vez que el niño "acciona" sus sentidos, el cerebro activa un proceso de interpretación y clasificación de los datos que recibe y que posteriormente le permiten elaborar conceptos simples y complejos.

La Lectoescritura es un proceso cognitivo que necesita  de cierta madurez perceptiva, especialmente en las áreas visual, auditiva y de motricidad.

Por eso, desde hace varios años, las investigaciones realizadas por los psicopedagogos enfocados en el tema de la pre-escritura y la didáctica alrededor de la lectura y la escritura han hecho del tema de la psicomotricidad un aspecto al que le han puesto un alto grado de atención, partiendo de la idea de que no se trata de que el niño "aprenda las letras y sus sonidos, las palabras y sus significados", sino de que establezca una relación psicomotriz con el acto de producir lenguaje.

De esta manera, la relación cuerpo-lenguaje se hace cada vez más clara y es de vital importancia que los estudiantes cuenten con las herramientas e implementos adecuados para facilitar el desarrollo de sus habilidades y destrezas en esta etapa crucial. Igualmente, es importante que los educadores especializados en estas edades mantengan la búsqueda de ideas, conceptos innovadores y demás herramientas que les permitan perfeccionar su práctica, como actividades en clase y soportes para realizar acciones didácticas tales como cuadernos, lápices, colores, cartulina o plastilina entre otros.

Como una medida de implementar la metodología se pensó en varios pasos específicos:

Archivar todos los trabajos y manualidades realizadas por los niños, para que de ésta manera tanto ellos como sus padres puedan ver el resultado de sus logros y sus avances psicomotrices; Y de ésta manera motivar y celebrar al niño sus logros, e incentivarle a seguir adelante.

 Observar los cambios de actitud y emocionales ante sus logros y sus fracasos y de ésta manera poder ayudarlo.

Despertar el interés del niño con respecto a sus clases, que le interese que es lo que va  a venir después, que es lo que va a continuar a su trabajo actual.

Las técnicas deben  variar y adaptarse a cada grupo de trabajo, ya que todos los niños no son iguales cada año, y los grupos de trabajo son diferentes cada vez, habrán los grupos que avancen más rápido que otros y otros que necesiten de más estímulo o motivación; el maestro debe saber adaptarse a cada grupo de trabajo.


En la parte final de  cada encuentro se ven los trabajos. Quien lo desee, expresa a todos lo que hizo. Seguramente la mayoría de niños querrán participar.

Se buscará un día, para hacer una tarea en conjunto.

También debemos tener en cuenta que el estímulo en el desarrollo de la psicomotricidad no sólo se debe dar en niños de etapa preescolar (Jardín-Inicial), sino también en niños de 6-7 años lo que vendría a ser el Primer Año de Educación Primaria ya que es aquí cuando empieza el periodo de la Lecto-escritura y cuando podemos detectar cualquier déficit o trastorno en la psicomotricidad del niño, y por tal motivo el docente de ésta etapa, también debe estar preparado, no sólo para afianzar la psicomotricidad en esta etapa sino también para observar y detectar cualquier falla de ésta.

El desarrollo de la psicomotricidad fina a veces queda limitado en la etapa preescolar y se ha descuidado un poco la importancia de ésta en el Primer Año de Educación Primaria que es cuando el niño se inicia en la lecto- escritura y necesita de todo el estimulo y presión necesaria para el avance en la Lectoescritura.

Los trastornos psicomotores más comunes son:

v  Afianzamiento de su lateralidad.

v  Independencia segmentaria y habilidad manual.

v  Estrategias metodologías para la preparación a la lectoescritura.

v  Programa de actividades motrices de coordinación motora gruesa.

v  Programa de actividades motrices de coordinación motora fina: materiales básicos para la estimulación a la lectoescritura.

Para evitar de alguna manera éstos trastornos debemos tener en cuenta los siguientes puntos:

v   La importancia del gateo

v  El equilibrio fundamental para el dominio de las nociones espaciales y temporales.

v  Tono corporal

Existen situaciones en las que los niños asocian procesos cognitivos y motrices de forma vivencial. Escribir o leer en una hoja le implica a un niño, entre otras cosas, controlar las manos y manejar un lápiz con rigurosa precisión para realizar trazos concretos en determinada dirección y medidas, además de exigir una importante capacidad de atención para fijar su vista, pero... ¿está preparado?

 Para la lectoescritura se necesitan tener afianzadas una serie de habilidades y destrezas que se consiguen cuando el niño vive experiencias multidisciplinares a través del movimiento que le permitan madurar las funciones de la mente y organizar sus percepciones.

Este método de apoyo a la lectoescritura que se sirve del movimiento utilizando el cuerpo para adquirir sensaciones contribuye a que el trabajo en el aula sea más vivencial y eficaz Debemos tener éste trabajo como fuente de recursos para juegos y actividades tan variadas que pueden ir desde la dinámica de grupos, juegos de mesa, matemáticas, lengua... pasando por meros ejercicios gimnásticos de condición física y expresión.

 

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